¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨BLOG DE LITERATURA Y ARTES PLÁSTICAS

martes, 16 de agosto de 2011

El Delirante Anverso del Deseo










Cuando todo parecía doblegarse al crisol humano hubo una inversión fisiológica del entorno, una permuta entre ausencia y presencia humana.

Los hombres transmutaron a cardúmenes de aire y el aire devino corpóreo. La atmósfera hecha carne se convirtió en un organismo ecuménico, una omnipresencia carnosa acribillada por millones de vejigas de viento. Sí, cada una de ellas era el vacío que ocupaba el éter de cada vida o entidad humana. Y la imagen fue abominable: un esperpéntico navío jugoso relamía la tierra con la prodigalidad propia del naufragio.

Los espíritus, cuajados en sus tradicionales contornos dentro de aquella desproporción encarnada, lejos de intentar pertenecerse a sí mismos, ansiaban desagruparse para pretender la conquista de toda corporeidad circundante. Su angustiosa necedad por repelar cavidades e intersticios de cada horma carnosa era obsesiva. Y así es como la compasión del entorno por intentar salvaguardar intacta la silueta del hombre era desdeñada impetuosamente. Tal ambición humana por identificarse a través de superioridad, de imperio y de dominio sobre todo acopio de materia era una constante.

Sin embargo, el ser espectral pronto comenzó a soltar los antiguos lastres y miserias de la condición humana, se relajó, inició su desintoxicación y empezó a percibir cierta familiaridad en su nuevo estado, dentro de un cerco de carne. La razón de esta empatía es que, sea como fuere, siempre estuvo el espíritu apuntalado al organismo de los hombres y necesita sentir su fragua. Pero ahora era diferente pues la segregación del alma de su receptáculo era absoluta y con ese desprendimiento se sentía recobrada frente a todo el peso de la corporeidad.
Antaño, en el cuerpo de los hombres, el espíritu tan sólo se erigía en parte de un compuesto indisoluto. El reconocimiento de su independencia formaba parte del discurso propio de religiones y demás culto a las divinidades, que se encargaban de postular la separación entre cuerpo y alma, eso sí, pero una vez producida la expiración de su anfitrión.

De aquel modo es como el espíritu dejó de soportar la carga del organismo y deseó entonces gozar de su levedad. Y aspiró a deleitarse. En aquel momento una carencia sobrevenida pero intuida de algún modo frustró este deseo. El espíritu necesitaba una orilla, un punto de partida, estribos a partir de los cuales alcanzar su nirvana. Necesitaba materia y, por tanto, tuvo que reconciliarse con la carne.

Finalmente cada ente descubrió por sí mismo que sólo a través de su carne podría llegar a complacerse el espíritu.
Porque el gozo tan sólo es la súplica del alma para alejarse un instante de su cuerpo.
Así es como se eleva el espíritu hacia los Cielos y así es como coexiste sin insurrecciones.

Mientras tanto, un espectro urdía los sucesos que rodearon la inversión cómo un Apocalipsis. Sus predicaciones susurraban de espíritu a espíritu. Preconizaba la culpa de todos los hombres como causa universal de una extinción acontecida. Proclamaba que cuerpo y alma se habían disociado y ello no era más que consecuencia de la desaparición del hombre en la faz de la Tierra. Y aducía entonces que todo espectro quedaría soterrado en esta carne corrompida, a no ser que se iniciara el renacimiento a través del arrepentimiento y la devoción a un Espíritu Supremo o, de lo contrario, se les negaría a las almas el acceso al Reino de los Cielos. 

Lo que ocultó aquel espectro es que el Espíritu Supremo, como tal, necesitaba igualmente encarnarse en el cuerpo de los hombres para gozar de su exaltación.




Imagen perteneciente al retablo Infierno del Jardín de las Delicias de El Bosco.








Licencia de Creative Commons





El Delirante Anverso del Deseo by Gabriela Amorós Seller is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

45 comentarios:

  1. Formidable, casi un tratado esòterico..no somos solo un cuerpo....no somos solo un alma...no somos solo un espiritu, de lo contrario no podrìamos estar encarnados.

    Tu texto nos invita a transitar los èteres y rescatar piezas claves que has manejado con eximia genialidad.

    Mis felicitaciones querida Gabriela, como siempre un placer enorme leerte.

    ++++++++++++++++++

    "La gran Alma que reside en este cuerpo, es llamada el Testigo o el Espectador, el que sanciona, el Sostén, el Experimentador, el Omnipotente Señor y también el Ser Supremo. "Brilla en las funciones de todos los sentidos y, sin embargo, carece de todo sentido de poder; desapegada, se sustenta por sí mismo; posee un solo poder, no obstante experimenta todos los poderes. "Existe dentro y fuera de todos los seres, es animada e inanimada, imperceptible por su sutileza; está lejos y también cerca". (XIII: 22, 14, 15). "Se dice que estos cuerpos temporarios pertenecen al eterno señor del cuerpo imperecedero e inconmensurable" (II: 17). "Se dice que los sentidos son superiores a los objetos; que los sentidos son superiores a las emociones; la comprensión es superior a la emoción; pero Él es superior a la comprensión" (III: 42).

    A. Bailey

    ResponderEliminar
  2. Otra joya para la colección.
    No sé... te leo y se me hace difícil comprender como puedes crear esto.
    Tu imaginación es alucinante.
    Y tu forma de vehicularla magistral.
    Un aplauso otra vez.

    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Sin dudas, un texto estupendo; además de la increíble originalidad de invertir el viento y la materia, desmantela uno de los prejuicios más grandes de la era... La inevitable pugna entre espiíritu y materia.
    Tu texto, de manera fabulosa, nos plantea el resumen, la completud, el binomio espíritu-materia, como una unidad conductor-vehículo... todo enmarcado en una especie de "ley natural", a la que tampoco escapa el Supremo.

    Maravilloso, saludos.

    ResponderEliminar
  4. Muy difícil comentarte esta entrada por las distintas estructuras religiosas que uno conlleva. Pero es facil maravillarse con la profusidad del pozo en donde abrevas tus ideas. Creo que los espiritus conviven en una preexistencia hasta ser llamados a encarnarse. Esta unión espíritu y carne toma una nueva dimensión llamada alma. Aquí concuerdo contigo en que es un estado de mayor exaltación similar a la de los dioses " Y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza". Al morir el espíritu abandona el cuerpo por lo que el estado de alma desaparece y el espíritu vuelve a ser un espíritu pero mejorado en su comprensión. Pero bueno, nada más que mi interpretación de estas cosas. Comúnmente se aplica la palabra alma como sinónimo de espíritu y viceversa. Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. En fin, por eso yo voy a todos lados con mi alma a cuestas...
    Impresionante imaginación, felicitaciones, saludos para vos

    ResponderEliminar
  6. ¡Apareció el Bosco nomás jajajajaja! Una vez te comenté que tus textos eran como contemplar El Bosco literariamente, que no era poco; al contrario. Esta forma de escribir, como si fueran texto de libros sagrados, guarda esa bellísima manera de contar cual fábula la creación y la reflexión de muchas cosas. Materialidad y ser, metafísica y física, y demás que obligaría a aburrir comentando. Me quedo con la satisfacción de leerlo y de encontrar una bella forma de explicar que lo divino es creado a imagen y semejanza de loo humano. Besos.

    ResponderEliminar
  7. Es una delicia contemplar este jardín donde las almas son encerradas en el viento que no se deja apresar.

    Saludos Grabiela.

    ResponderEliminar
  8. Carlos Augusto Pereyra Martínez16 de agosto de 2011, 23:06

    Me sentí llevado al mito de la caverna de Platón,recreándolo, para tu particular forma de fabular. A partir de esa sustanciación de alma y cuerpo, develas una rebelión del espíritu, para dar el ensarte final, genial: hasta el espíriti máximo, requiere de los hombres, de la carnadura para exaltarse. Un abrazo grande. Carlos

    ResponderEliminar
  9. Una metamorfosis necesaria, mi querida amiga, el espíritu -con tan buena prensa en estos días, a pesar de que nadie sabe muy bien de él- necesita de su partenaire físico para que el Deseo alcance el verdadero placer.
    Un beso enorme.
    HD

    ResponderEliminar
  10. Gaby, eres una fuente inagotable de ingenio, conocimientos, imaginación, elucubraciones físicas y metafísicas: un verdadero cóctel en que confluyen todos estos ingredientes dando como resultado un trago por demás apetecible y real. Admiro tu manera de explayarte sobre estos temas; nos metes de cuerpo y alma en tus profundos misterios existenciales y sólo queda por decirte: ¡Eres increíble, amiga! Una filósofa del género humano. ¡Felicitaciones y un fuerte abrazo, Escritora de lujo!

    ResponderEliminar
  11. Que entre el teólogo fundido que soy y el filósofo atrofiado de mi maldición no puedo sino temer algún día encontrarme en tus silencios... y seguir sin decir nada.

    Abrz.

    ResponderEliminar
  12. Cada vez que te leo me siento pequeña a tu vera, eres muy grande creas un mundo metafórico tan rico que nunca se con que quedarme.
    Este texto es magnífico, alma y cuerpo necesarios para el éxtasis, para...
    todo como bien dices no puede existir sin un todo.
    Me enrollo,
    Te dejo cientos de besos y prometo pagar con intereses los adeudados

    ResponderEliminar
  13. Tu texto debería ser material obligatorio para las pseudo religiones que intentan separar ambos estados. Es importante entender que para llegar a lo excelso, nuestro espíritu requiere del cuerpo. El sexo es más que un simple intercambio de fluidos o calenturas, es sentir que nuestra alma adquiere vida en el cuerpo...Eres magistral Gabriela, un besito.

    ResponderEliminar
  14. La fábula está clara, la recreación del mito, también. Pero más despejada queda −en la mente del lector− lo que antes no sólo no se consideró sino que se ha ocultado en la perversión de anteriores y vetustos discursos, esto es que también la divinidad, tan necesitada de amor, honra, reconocimiento y ofrendas −deseos, ambiciones, apetitos, codicia−, urgía de sentidos para satisfacerse, y los sentidos, todos lo sabemos, sólo habitan en la materialidad de la carne. La trampa fue tendida desde su proclamación. Prometer un reino −¿de placeres, dicha, paz, cuando se carece de sentidos?− que sólo puede disfrutarse después de muertos, siempre me pareció no sólo sospechoso sino un tendencioso absurdo.
    La aportación de la escritora Gabriela Amorós, a la par de una magistral exposición de ingenio, riesgoso planteamiento −del que sale airosa− y sabiduría, echa luz en el panorama, y, aunque su propósito sea literario, ha puesto pie en los terrenos de la metafísica y la filosofía con serena enjundia.
    Vuelve esta palabra −la palabra amorosiana− a plantarse frente a mis ojos y, como un candente tirabuzón, repta en la mente sacudiendo preceptos y postulados. Que la envidie Kafka o Dalí, yo sólo me quedo degustando aún su luminoso portento, orgulloso de esta escritora. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  15. "El alma" solo puede manifestarse a través del cuerpo.
    La concepción que tengo del cuerpo es psicofísica, desde ahí trabajo, desde el afinamiento de los sentidos, y desde ahí proyectamos nuestras emociones y sentimientos. Si el cuerpo muere, "el alma" también.
    Pero todo esto, tu lo has dicho con frases sublimes.

    Un gran abrazo.
    Mercedes.

    ResponderEliminar
  16. La genialidad e imaginación tuya no tiene límite
    Escribes de una forma magistral y te paseas por temas difíciles de abordar como la materia y espiritualidad, como si fuera una materia de párvulos. Realmente ere única y con un talento poco común...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

    ResponderEliminar
  17. Tu forma de relatar, tu estilo narrativo es soberbio e impecable, mi querida Gabriela. En este relato dejas de nuevo una huella de misterio que resuelves, como con una puñalada certera, cuando afirmas que el Espíritu Supremo ha de reencarnarse en humano, invirtiendo el papel que le toca a tood ser humano.¿A qué me suena todo esto? Jeje. Eres muy hábil con las palabras y también con las ideas. La pintura del Bosco le va genial.

    Un beso y muy feliz fin de semana, querida amiga.

    ResponderEliminar
  18. Nunca he creido en las casualidades y desde mi agnosticismo pienso que ni un pelo de la cabeza se cae sin una razón y un destino. En mi salón se encuentra presidiendo mi vida y mi forma de ver el mudo EL JARDÍN DE LAS DELICIAS a un tamaño creo que natural, como sabes no es muy grande. Desde esa imagen la vida y cualquier incidencia o proceso se convierte en un detalle más del laberinto de vivir, que nnca se sabe si aclara el conjunto o lo vuelve más enrevesado. Importa poco porque el caos y sólo el caos es la fórmula por la que hemos de regirnos, nuestro destino y nuestro punto de partida. Estamos unidos por este mundo del BOSCO y eso creo que es mucho. Un beso enrevesado

    ResponderEliminar
  19. La profundidad de tus temas me llena de reflexión y me hace viajar por medio de la filosofía, a intentar vislumbrar por el rabillo del ojo (sería imposible de otro modo debido a mis excasos conocimientos) la Metafísica absoluta del ser humano...

    ...y yo sólo pasaba para darte un abrazo y dejarte un saludo mientras continúo mis vacaciones. Me dejaste loca! llena de pensamientos en una época que solo debería dedicar a vivir y dejarme arrastrar por los ríos de la vida sin pensar en nada...

    Besos, guapa!!

    ResponderEliminar
  20. Increible tu forma de expresar las cosas y tú forma de hacernos ver las cosas...me pareces increible y por más que te leo...no acabo de comprender de donde sacas esa imaginación!!!!:):)El cuadro del Bosco le va genial a tu relato. Enhorabuena!!!!Besitos

    ResponderEliminar
  21. Mi GABRIELA,el alma necesita de un cuerpo para poder llegar a la culminación del éxtasis.Siempre me dejas maravillada con tu manera de expresarte.
    Cuídate un mundo,yo,lo intento...
    Besos a tu alma.

    ResponderEliminar
  22. La bosquiana y buñuelina Gabriela es un arcángel femenino que no aprendió del surrealismo; sencillamente, lo reinventó y reanimó para que no cayera nunca en el abismo de las viejas tumbas de los cementerios.

    La emoción indómita, indomable, irreductible, de Amorós es Amor por la Hermosura, maquillada con inigualable Inteligencia.

    Reales, que no oníricos, saludos de un admirador insobornable.

    ResponderEliminar
  23. Gabriela un texto espléndido donde el cvuerpo y el alma conmutan en una suerte de mito muy original. Que aplaudo ante su creatividad y originalidad, maravilloso.

    Ese revertir de la humanidad ante el final de la raza humana, buscando que el supremo se exalte siendo ser humano, me parece genial, una entrada estupenda, siempre, besos querida Gabriela

    ResponderEliminar
  24. Invertir el orden de lo físico y lo espiritual, de lo humano con la misma atmósfera ha sido estrepitosamente revelador. Es como darle la vuelta a la chaqueta o mirar bajo el hueco de la cama, sobretodo en la parte en que el espíritu necesita una orilla para alcanzar el nirvana. LLegar a los Cielos, llegar Dios o viceversa requiere materia. Nuestro cerebro recibe señales que transforma en sentimientos, en sensaciones. Nada de esto es posible sin materia ni sin espíritu.
    Luego está el creer o no en algo distinto. La fe mueve montañas y mareas.
    Besos y hasta septiembre, cielo. Me despido con una última entrada en este mes.

    ResponderEliminar
  25. Hola, Gabriela, espíritu, cuerpo, espectros, carne, presencia y ausencia de lo material en lo inmaterial y vicerversa, fundición y molturación de todo en el infierno del Bosco para emerger a una tierra y a un hombre y a una mujer consigo mismo reconciliado.
    Y gracias
    Saludos, abrazos blogueros

    ResponderEliminar
  26. Vengo a dejarte mis acostumbrados "besitos en el alma" y a decirte que te he extrañado...
    Scarlet2807

    ResponderEliminar
  27. Conocimientos, inteligencia, creatividad, imaginación, todo al servicio de tu pluma. Eres brillante. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  28. Leerte es aprender.

    Disculpá que no tenga otras palabras.

    ResponderEliminar
  29. Una sola palabra nace , para ti, desde acá adentro.
    HERMANA, sé que me comprendes
    Te he buscado especialmente esta mañana y comienza ya mi día del cotidiano, un DOMINGO ESPECIAL, haré de el.
    GRACIAS
    Un besoabrazo
    Rossana

    ResponderEliminar
  30. Gabriela que bella entrada sabias frases en estas letras, feliz semana
    Saludos desde Abstracción textos y Reflexión.

    ResponderEliminar
  31. Que la carne sea el camino para alcanzar el goce del alma, es algo que creo que me gusta.

    Raúl
    El alma...

    ResponderEliminar
  32. Hola, Gabriela! Muy buena tu pagina. Felicitaciones por todo lo escrito. Agradezco tu visita a mi blog “Literatura & Linguagens” Eres bienvenida siempre a mi espacio. Un abrazo muy fuerte desde Rio de Janeiro/Brasil. Buen comienzo de semana !

    ResponderEliminar
  33. Hola¡ mi letrada preferida...
    veo y leo,que sigues escribiendo igual de bien y yo,torpe de mi,sin cogerle el hilo...
    Pero muchos besos sinceros para tí de mi.
    Scarlata)

    ResponderEliminar
  34. Tremendo emental Gabriela!. Me fascina ver cómo lo que parecería una inversión inaudita - la presencia en ausencia, el fantasma por la carne-deviene en una consecuencia cotidiana. Si caemos en cuenta que el espiritu siempre existe sólo como frontera y proyección del cuerpo entonces toda remisión al mundo exterior en lugar de ser el espacio vacío que representa nuestro ego, no puede ser sino esta especie de continuum de piel.

    En cuanto me de el tiempo te haré una reseña sólo de este post...pero por ahora ya te envío un pequeño reconocimiento-cuestionario.

    Saludos desde la Olla

    ResponderEliminar
  35. Primeramente quiero decir que tu espacio es un espacio exquisito, he disfrutado muchísimo pasearme por aquí, me he quedado un buen rato y pienso quedarme todavía mas, por que disfruto mucho de lo que escribes y lo que compartes.

    "Porque el gozo tan sólo es la súplica del alma para alejarse un instante de su cuerpo.
    Así es como se eleva el espíritu hacia los Cielos y así es como coexiste sin insurrecciones". Pocas veces he leído una mejor definición para esto.

    Muchas gracias por compartir.

    ResponderEliminar
  36. Lo leí varias veces pero siempre me quedo prendida en sus entradas, admirable, abrazos

    ResponderEliminar
  37. Querida Gabriela
    Gracias por pasar por mi blog, no te imaginas cuanto te quiero!
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

    ResponderEliminar
  38. Hola Gabriela: te contamos que somos un nuevo directorio de blog´s de ficción. Queremos pedirte permiso para colgar el tuyo, ya que tu trabajo nos parece impresionante. Cualquier cosa comunícate con nosotros a visitarciudades@gmail.com

    Muchas gracias!

    ResponderEliminar
  39. ENTRE LA MANO Y EL TÍTERE


    En la ciudad,
    cárcel pegajosa.

    Entre las sombras
    la tempestad, los demonios,
    los monstruos milenarios
    como un animal arcaico
    con agujas en las venas
    deambula este corazón mutante,
    ángel de chatarra que busca el norte
    y extravió sus sueños.



    Anuar Iván.

    ResponderEliminar
  40. Es bueno el escrito y se acerca a lo Real.
    Entes pululando la atmósfera encarnados?
    Buen relatado.
    Un abrazo grande

    ResponderEliminar
  41. Buenas noches, veo que no se ha quedado mi comentario
    un abrazo
    Sor. Cecilia

    ResponderEliminar
  42. Eres perfecta. Escribes tan sublime que me impide hacer un comentario que esté minimamente a tu altura. Querida Gabriela siempre me alabas, pero no hay comparación posible. Gracias por tus comentarios en el blog de J. Antonio. Soy feliz por leerte y tenerte, al menos, cercana y como amiga.
    Saludos, Maribel.

    ResponderEliminar
  43. Querida Gabriela, fascinas.

    El perfecto tenebrismo resalta maravillosamente esa lucha entre el espíritu y la carne en una argumentación impecable. Qué sería de la ciega materia sin la luz del intelecto. Qué sería de la razón sin los apremios de la piel.

    Siempre apocalíptica, mesiánica, apasionada y apasionante, sensual hasta el dolor, hasta el éxtasis. Y magistral.

    Un abrazo y el beso de los iniciados.

    ResponderEliminar
  44. Tu imaginación, Gabriela, es desbordante y rica en imágenes, al igual que El Jardín de las Delicias de El Bosco. Lees y vas encontrando sugerencias y detalles pequeñitos y grandes que te van conduciendo al final del texto.

    La necesidad y la atracción de los dioses por lo corporeo, lo humano, lo finito... siempre me pareció sospechosa.

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  45. Esa metamorfosis que nos presentas entre lo corpóreo y la presencia intangible funda la esencia misma de lo humano y, por eso mismo, de lo divino (que no es más que lo humano sublimado, mitologizado). El delirio no está en el Bosco, ni es reverso del deseo: está en la mirada de quien no sabe que mira. La locura, como la infancia son la base del ingenio cuando se saben encontrar a voluntad a cualquier edad (ya lo dijo Baudelaire): entonces son el anverso, como tú dices; así constituyen la cara asertiva de la presencia, con sus pulsiones, sus venas, sus zumos... El alma (lo que se sea –una forma de hablar de la mente, supongo-) nos dirige hacia el horizonte al que los pies carnales nos llevan. Ese movimiento, elevado a la categoría de “organismo ecuménico” por la suma de sus individualdades, es la vida en sociedad. (César Vallejo me susurra al oído ahora mismo: “Ojo: los organismos, a veces, se aislan en compartimentos estancos porque se transforman, egotistas, en “orgasmos” poseídos por el “onanismo”) Tu poesía nos ayuda a ser entre los que somos.

    Ábradas

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...